Consideraciones históricas sobre El Dolor: "Soldados de hierro"
Al interrogar a soldados gravemente heridos en combate, dentro de las doce horas posteriores, el 32% aseguraba no sentir dolor alguno y el 25% informaba solo de un dolor leve. Alrededor del 75% sentía tan poco dolor en las horas posteriores a la herida que se negaban a aceptar las medicinas.
La extraña ausencia de dolor no podía simplemente explicarse por la pérdida de la sensibilidad, ya que esos mismos hombres se quejaban de inmediato si alguna enfermera les clavaba mal una aguja en una vena. Beecher se orientó a pensar, en cambio, que el estado emocional de los soldados explicaba la diferencia con los pacientes comunes que sufrieran una herida semejante. En su estudio clásico El dolor de hombres heridos en combate,plantea la idea de que la percepción del dolor no depende sólo de la sensación física, sino también de un complejo factor que llama "componente de reacción". Según su hipótesis, el "componente de reacción" está constituido por una serie de variables, incluyendo edad, género, grupo étnico, experiencia, fatiga, ansiedad, distracción, sugestión, factores ambientales e incluso, la hora del día. "El componente de reacción es el que hace del dolor una experiencia compleja, subjetiva y distinta para cada individuo", explica.
Sus planteamientos fueron la base de una profunda crítica al método convencional de medición del dolor.
En la actualidad, está bien establecido por la ciencia médica que la mente y las emociones pueden exagerar o disminuir poderosamente la percepción del dolor. Bajo condiciones de estrés o de shock, el cuerpo produce péptidos analgésicos opiáceos, un hecho que puede explicar, al menos en parte, esa extraña inmunidad al dolor que observó Beecher en los soldados recientemente heridos en combate.
Tomado de revista PAIN Day to Day, número 06, año 2012.
Prediabetes: diagnóstico y recomendaciones
Se consideran prediabetes resultados de glicemia en ayunas entre 100-125 mg/dL, glicemia dos horas posterior a una carga de glucosa (75g) entre 140 -199mg/dL o ambas. Su importancia radica en el hecho de que aumenta de 5 a 6 veces el riesgo de desarrollo de diabetes Mellitus tipo 2. La evidencia epidemiológica indica que las complicaciones comienzan ya antes de que el paciente haya llegado a la diabetes franca. El tratamiento de los prediabéticos tiene el potencial de reducir la incidencia de diabetes y la enfermedad cardiovascular y microvascular relacionadas.
La glucemia en ayunas debe determinarse luego de un ayuno nocturno de 8 horas como mínimo. Los pacientes no deben estar activos ni haber ingerido cafeína o cualquier otro factor que altere el metabolismo de los hidratos de carbono. Los pacientes tienen que haber tenido un consumo adecuado de carbohidratos previo al test, estar en reposo durante el mismo y no fumar.
La medida más importante para las personas con prediabetes es el manejo intensivo del estilo de vida, dado los beneficios en la glucemia y el riesgo cardiovascular. Un estilo de vida apropiado previene o retrasa la aparición de diabetes como así la enfermedad micro y macrovascular. A esto hay que agregar el control de la presión arterial y los lípidos al control de la glucemia, como se hace en la diabetes, dada gran evidencia existente sobre el riesgo cardiovascular de las personas con prediabetes.
Los prediabéticos deben reducir el 5-10% del peso y mantenerlo, disminuyendo así la masa grasa, la presión arterial, la glucosa, las lipoproteínas de baja densidad y los triglicéridos. Estos beneficios también se trasladan a una buena evolución a largo plazo, especialmente si se mantienen el descenso de peso y el estilo de vida apropiado. Dado que el estilo de vida es difícil de mantener, las siguientes recomendaciones ayudan a un buen control: automonitoreo, proponer metas posibles y por etapas, control de estímulo, estrategias cognitivas, apoyo social y refuerzo apropiado.
Se recomienda un programa de actividad física de intensidad moderada de 30-60 minutos diarios, al menos 5 días por semana. La dieta debe ser escasa en grasas totales, grasas saturadas y ácidos grados trans¸ con una cantidad adecuada de fibras, baja ingesta de sodio y evitando el alcohol.
En las personas con riesgos particulares como el síndrome metabólico, hiperglucemias más elevadas, enfermedad cardiovascular, esteatosis hepática, antecedente de diabetes gestacional o síndrome del ovario poliquístico, a las modificaciones del estilo de vida se le puede agregar el tratamiento farmacológico.
Para los lípidos, las metas son similares a las establecidas para los diabéticos. Mediante el tratamiento con estatinas el objetivo es conseguir niveles de colesterol LDL, colesterol no-HDL o apoB de 100, 130 y 90 mg/dL, respectivamente.
Se recomienda que la presión arterial en los prediabéticos se mantenga por debajo de 130/80 mmHg. Los antiagregantes plaquetarios como la aspirina, están indicados en todos los prediabéticos, siempre que no exista un riesgo aumentado de hemorragias gastrointestinal o intracraneana y otras enfermedades hemorrágicas.
Para el manejo de niños y adolescentes se utilizan muchas de las recomendaciones aplicadas a los adultos en alto riesgo. Es importante la modificación del estilo de vida. En este grupo etario, el aumento de la diabetes tipo 2 es paralelo al aumento de la obesidad, atribuida al mayor consumo calórico y la poca actividad física. En la etapa de crecimiento infantil hay que tener cuidado con la pérdida de peso. Lo mejor es mantener el peso adecuado a la talla o un índice de masa corporal apropiado a la edad y el sexo.
Enfermedad de Alzheimer
Así Murió Jesús


Más allá de la importancia que para la humanidad representa la vida de Jesús, resulta interesante considerar algunos aspectos de su agónica muerte que reflejan su completa humanidad, sin dejar de un lado su divinidad.
A continuación un fragmento del libro Historia Clínica, de Daniel López Rosetti
La Muerte de Jesús
Jesús, luego de los días de detención, es sometido al suplicio de los latigazos y la corona de espinas. Su condición clínica ya era crítica. Sin embargo, lo peor sucedió ese viernes a las nueve de la mañana, cuando lo crucificaron.
La condición clínica de una persona crucificada es cardiovascularmente comprometida. Por un lado, el intenso dolor del suplicio y la crucifixión producen disminución refleja de la presión arterial. A su vez, la pérdida de sangre por las lesiones de los latigazos, las espinas y el trauma de los clavos en ambas muñecas y pies condiciona también una disminución de la presión arterial por hemorragia. El corazón presenta un incremento en los latidos. Esta taquicardia busca compensar la disminución de la presión arterial. Este cuadro de hemorragia, disminución de la presión arterial y taquicardia condiciona el llamado “shock hemorrágico”. Se trata de una insuficiencia circulatoria donde la llegada de sangre oxigenada a los distintos órganos y tejidos se encuentra muy comprometida. De tal modo, los órganos nobles —tales como el cerebro, los riñones, el hígado y el propio corazón— reciben poca sangre y en consecuencia poco oxígeno, con lo cual se dificulta su funcionamiento. Este “shock hemorrágico” se asocia también a un “shock neurogénico”. En este último, los vasos sanguíneos, principalmente las arterias, se dilatan por un fenómeno nervioso reflejo provocado por el intenso dolor de la crucifixión.
Como consecuencia directa, la presión arterial baja. En este estado de colapso cardiovascular la piel se encuentra pálida, fría y sudorosa. La disminución de la presión arterial impide que los riñones funcionen correctamente, por lo que pierden su capacidad para filtrar la sangre produciendo una insuficiencia renal aguda. Como consecuencia, se acumulan sustancias tóxicas en la sangre. El shock circulatorio, asociado a la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre, produce alteraciones neurológicas con modificación del estado de la conciencia (estupor, mareos y adormecimiento). A todo esto, el esfuerzo por respirar es intenso y dificultoso. Jesús debía “literalmente” pararse sobre el clavo de sus pies para poder respirar. La frecuencia respiratoria normal es de 12 a 14 respiraciones por minuto. Jesús, a esta altura de la condición clínica, debía respirar 30 o 40 veces por minuto en un intento por compensar la falta de aire y la insuficiencia circulatoria. Los movimientos respiratorios eran rápidos pero muy superficiales.
Claramente la respiración era insuficiente. Como resultado, la cantidad de oxígeno en sangre era baja y como contrapartida aumentaba la concentración de anhídrido carbónico (CO2). Esta acumulación de CO2 es muy tóxica y da un color azul-violáceo a los labios y a los extremos de los dedos. La entrada de aire a los pulmones era cada vez más dificultosa hasta hacerse mínima. A esta altura también se presentaban problemas metabólicos. La acumulación de anhídrido carbónico y la insuficiencia renal y respiratoria terminan por producir “acidosis metabólica” (acumulación de ácido en la sangre).
La acumulación de la hemorragia, el colapso circulatorio y neurogénico, la disminución de la presión arterial, la insuficiencia renal aguda, la acidosis metabólica y, en última instancia, la asfixia por falta de oxigenación de la sangre y la incapacidad de eliminación del anhídrido carbónico de la insuficiencia respiratoria, termina en arritmias cardíacas severas, que condicionan el paro cardiorrespiratorio.
Así murió Jesús hace más de 2.000 años, a las tres de la tarde de un viernes.
Certificado de defunción
- Paciente. Jesús
- Sexo: Masculino
- Edad: 33 años
- Lugar de fallecimiento: Jerusalén
- Año: 010
- Día: viernes
- Hora: 3 de la tarde
- Motivo del fallecimiento: Paro cardiorrespiratorio traumático
- Causa: Asfixia por crucifixión
Aquel día comenzó un nuevo calendario para la historia universal, un antes y un después de Cristo. Para los creyentes también comenzó una era de fe.
¿Leche Materna o leche de vaca?
El tiempo de vaciamiento es más rápido con la leche humana, el tamaño del cuajo de la leche de vaca se puede reducir al ebullirse, el cuajo de la leche humana es fino y se fragmenta con facilidad en el estómago.
Dar al niño leche de vaca sin diluir resultara una carga demasiado elevada de nitrógeno para los riñones. La osmolaridad de la leche de vaca es significativamente mayor que la de la leche materna, lo cual genera una mayor carga de solutos.
En carbohidratos, los azucares difieren en cantidad: 6,5 a 7,1% la leche de la mujer y 4,5% la leche de vaca. Ambas contienen lactosa.
La grasa es casi la mitad del contenido energético de la leche humana. La cantidad de grasa en la mujer varía de alguna forma con la dieta. El contenido de grasa, al final de cada tetada, es más elevado y contribuye a que el niño quede saciado al terminar la toma.
La leche de vaca varía según la raza del ganado. No obstante, la mayoría de estas leches se encuentran mezcladas y contienen niveles en promedios de 3,25 a 4%. La grasa de ambas leches esta constituida fundamentalmente por triglicéridos de los ácido oléico y palmítico.
En relación con las vitaminas, ambas tienen cantidades altas de vitamina A. Las vitaminas C y D son pobres en la leche de vaca. Esta leche contiene mayor cantidad de tiamina y rivoflavina, con respecto a la leche humana. La alimentación natural tiene las vitaminas suficientes para los requerimientos del niño.
El contenido de hierro es poco en la leche humana y mucho menos en la de vaca. Los lactantes alimentados al seno materno absorben hasta el 49 % del hierro, cifra alta comparativamente con el 10% que se absorbe de la leche de vaca y del 4% de las fórmulas maternizadas.
El zinc presente en la leche materna tiene un índice de absorción del 42%, mayor que el de las fórmulas maternizadas que es del 31% y que el de la leche de vaca que es 28%.
El fluor, que se asocia con una disminución de los procesos de caries dentales, en la leche humana tiene niveles menores (0.025mg/L) que en la leche de vaca (0.3 a 0.1mg/L). La absorción es mayor en la leche humana.
La leche de vaca contiene concentraciones mucho más altas de calcio y fosfatos. El fosfato se combina con el calcio y el magnesio y evita que se absorban. La relación calcio-fosforo en la leche humana es de 2 a 1, lo que favorece la absorción del primero. Las cantidades relativas de agua y sólidos en ambas leches son aproximadamente iguales. Se ha demostrado que los niños sanos alimentados exclusivamente al pecho, no necesitan agua extra y su orina es diluida. La leche humana presenta bajo contenido de sales-sodio, potasio, cloruro; su absorción es suficiente para sostener el crecimiento normal del niño. La leche de vaca tiene mucha más sal que la leche humana. El lactante necesita agua para excretarla.
Se pudiera pensar que al analizar cuantitativamente ambas leches se considere que la leche de vaca es más nutritiva. Pero si comparamos le leche materna con las necesidades de los humanos, sin dudas, la alimentación natural es la ideal para el niño.
Tomado de:
Leche materna vs leche de vaca, en Temas de Medicina General Integral Volumen I, pág 112. Ed. ECIMED, La Habana, 2001
BUENAS NOTICIAS!!
Motivación para seguir trabajando en pro de la divulgación médica que contribuya al logro de Salud en Plenitud
Una seria advertencia a propósito de la E. coli

Tras la aparición de una nueva cepa de la bacteria conocida como Eschericia coli productora de toxina Shiga (STEC), se lanza nuevamente la advertencia en cuanto al lavado adecuado de manos y la correcta manipulación de alimentos para evitar brotes de enfermedades asociadas a una incorrecta higiene.
Por lo general entre los síntomas más comunes de la infección por la E. coli (STEC), están diarrea con sangre y dolor abdominal tipo cólico. Es causante del Sindrome Hemolítico urémico, trastorno que ocurre generalmente cuando la bacteria en el aparato digestivo produce sustancias tóxicas que destruyen los glóbulos rojos, causando lesión a los riñones y puede causar la muerte.
La organización Mundial de la Salud (OMS), ha diseñado una estrategia basada en cinco claves que tienen como finalidad evitar el contagio y propagación de enfermedades asociadas al consumo y manipulación de alimentos:
1. Mantenga la limpieza
2. Separe alimentos crudos y cocinados
3. Cocine completamente
4. Mantenga los alimentos a temperaturas seguras
5. Use agua y materias primas seguras
Para una mayor información y acceder al afiche promocional de la OMS en español puede visitar el siguiente link: http://www.who.int/foodsafety/publications/consumer/en/5kys_Spanish.pdf