Combatir el sedentarismo laboral
Mientras estamos laborando podemos hacer mucho para evitar el sedentarismo. A través de 7 TIPS, será muy fácil!!!!!!
Lactancia materna mejora el desarrollo
En un estudio de Grecia, los bebés que recibieron lactancia materna durante más de seis meses obtuvieron los resultados más altos en distintas pruebas del desarrollo de la función cognitiva, el lenguaje y la motricidad.
Los autores aclaran que los resultados no prueban que la lactancia materna fuera la causa, pero aseguran que ambos están fuertemente relacionados.
La evidencia "demuestra con bastante claridad que la lactancia aporta beneficios significativos", indicó vía correo electrónico el doctor Dimitri Christakis, profesor de pediatría de University of Washington y director del Centro de Salud, Conducta y Desarrollo Infantil del Instituto de Investigación Pediátrica de Seattle.
El equipo de la doctora Leda Chatzi, de la Universidad de Creta, analizó la información de un seguimiento a 540 mujeres y sus hijos. Cuando los bebés tenían nueve meses, el equipo les preguntó a las madres cuándo habían comenzado a amamantar y durante cuánto tiempo. Actualizó esa información cuando los niños tenían 18 meses y psicólogos les evaluaron la función cognitiva, el lenguaje y el desarrollo motor. El 89 por ciento de los bebés había recibido lactancia materna y el 13 por ciento de ellos, durante menos de un mes. El 52 por ciento la había recibido entre uno y seis meses, y el 35 por ciento durante más de seis meses. Todos esos niños rindieron más en las pruebas de función cognitiva, comunicación receptiva y motricidad que los que sólo habían sido alimentados con mamadera.
Los resultados de las evaluaciones de la función cognitiva, la comunicación receptiva y expresiva y la motricidad fina fueron más altos en los niños que habían sido amamantados durante más de seis meses, según publican los autores en Journal of Epidemiology and Community Health. Christakis comentó que el 60-80 por ciento de las madres de Estados Unidos opta por la lactancia para sus bebés, pero que menos del 30 por ciento la sostiene hasta los cuatro meses.
La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva (sin fórmula ni alimentos sólidos) durante los primeros seis meses de vida y combinada con sólidos adecuados hasta los dos años. "Uno de los motivos de ese elevado abandono temprano de la lactancia materna en Estados Unidos y el resto del mundo es el regreso al trabajo", señaló Christakis. "Nuestro desafío es sostener la lactancia materna. Estoy convencido de que necesitamos un enfoque de salud pública para lograrlo porque se trata de cuestiones de salud pública", aseguró. "Mejorar la función cognitiva y el desarrollo físico de los niños, lo que beneficia a la sociedad en su conjunto y la sociedad debería respaldar a las mujeres para lograr ese objetivo", agregó.
FUENTE: Journal of Epidemiology and Community Health
Los autores aclaran que los resultados no prueban que la lactancia materna fuera la causa, pero aseguran que ambos están fuertemente relacionados.
La evidencia "demuestra con bastante claridad que la lactancia aporta beneficios significativos", indicó vía correo electrónico el doctor Dimitri Christakis, profesor de pediatría de University of Washington y director del Centro de Salud, Conducta y Desarrollo Infantil del Instituto de Investigación Pediátrica de Seattle.
El equipo de la doctora Leda Chatzi, de la Universidad de Creta, analizó la información de un seguimiento a 540 mujeres y sus hijos. Cuando los bebés tenían nueve meses, el equipo les preguntó a las madres cuándo habían comenzado a amamantar y durante cuánto tiempo. Actualizó esa información cuando los niños tenían 18 meses y psicólogos les evaluaron la función cognitiva, el lenguaje y el desarrollo motor. El 89 por ciento de los bebés había recibido lactancia materna y el 13 por ciento de ellos, durante menos de un mes. El 52 por ciento la había recibido entre uno y seis meses, y el 35 por ciento durante más de seis meses. Todos esos niños rindieron más en las pruebas de función cognitiva, comunicación receptiva y motricidad que los que sólo habían sido alimentados con mamadera.
Los resultados de las evaluaciones de la función cognitiva, la comunicación receptiva y expresiva y la motricidad fina fueron más altos en los niños que habían sido amamantados durante más de seis meses, según publican los autores en Journal of Epidemiology and Community Health. Christakis comentó que el 60-80 por ciento de las madres de Estados Unidos opta por la lactancia para sus bebés, pero que menos del 30 por ciento la sostiene hasta los cuatro meses.
La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva (sin fórmula ni alimentos sólidos) durante los primeros seis meses de vida y combinada con sólidos adecuados hasta los dos años. "Uno de los motivos de ese elevado abandono temprano de la lactancia materna en Estados Unidos y el resto del mundo es el regreso al trabajo", señaló Christakis. "Nuestro desafío es sostener la lactancia materna. Estoy convencido de que necesitamos un enfoque de salud pública para lograrlo porque se trata de cuestiones de salud pública", aseguró. "Mejorar la función cognitiva y el desarrollo físico de los niños, lo que beneficia a la sociedad en su conjunto y la sociedad debería respaldar a las mujeres para lograr ese objetivo", agregó.
FUENTE: Journal of Epidemiology and Community Health
La anhedonia en la práctica médica
La medicina es una profesión que convive con la incertidumbre. La ciencia no es un dato irrefutable acerca de los hechos sino el modo más inteligente de abordarlos. Aprender a pensar científicamente es una parte indispensable de la formación profesional. Reclamarla como un derecho o exigirla como obligación es responsabilidad de todos los actores involucrados.
Los médicos damos con demasiada frecuencia consejos que sabemos que la gente no pueden a cumplir. Los pacientes piden recomendaciones que no seguirán. Prescribimos fármacos que las personas reclaman pero no toman. El arduo trabajo sobre la salud muere en la soledad autista del consultorio. Allí dos personas acuerdan acerca de qué cosas es necesario hacer pero jamás conversan acerca de cómo hacerlo.
La inercia clínica, la falta de adherencia, las propuestas imposibles de cumplir o de comprender, la carga de tratamiento en enfermedades crónicas muchas veces no articula lo que se necesita con lo que se puede o con lo que se quiere de acuerdo a los valores y preferencias del enfermo. La ausencia de estrategias de motivación o la resignación como estilo clínico ante lo que juzgamos inevitable o inmodificable, el paternalismo que resiste al empoderamiento del paciente en patologías que durarán toda la vida y que exigen de su autogesión. Mucho de lo que hacemos es un simulacro. Una pantomima virtual que reproduce un movimiento mientras permanece en el mismo lugar.
La medicina es una profesión maravillosa que exige entusiasmo, pasión y compromiso. Desde ya que las condiciones objetivas para su ejercicio son un derecho inalienable de quienes la practican y de quienes la necesitan. Las jornadas agotadoras de trabajo que reducen el rendimiento físico y mental o las retribuciones indignas que obligan al multiempleo permanente conspiran contra la eficacia de lo que hacemos.
Pero sin el fuego que enciende la recompensa simbólica del placer por ayudar a quien nos necesita, nuestra tarea cotidiana puede convertirse en un triste ejercicio automático y desangelado que no sólo no nos hará felices como médicos sino que nos expondrá a la enfermedad laboral, a la insatisfacción con nuestras propias vidas y, lo que es más grave aún, le quitará a nuestros pacientes la posibilidad de recibir el beneficio de un contacto intersubjetivo, sincero y sanador.
Tomado de:
La verdad y otras mentiras.
La era de la anhedonia. La medicina y la pérdida del entusiasmo.
Daniel Flichtentre.
IntraMed
Nuevas recomendaciones para el manejo del colesterol
Las Nuevas Guías de AHA/ACC 2013(publicada en Circulation November 12 2013, doi:10.1161/01.cir.0000437738.63853.7a)
Introducción:
Las dos organizaciones más importantes que se ocupan de la salud cardiovascular de los EE.UU. (AHA/ACC) han publicado las nuevas guías de manejo del riesgo cardiovascular con significativas modificaciones respecto de las anteriores.
La principal novedad consiste en que los pacientes bajo tratamiento con estatinas ya no necesitan descender sus valores de Colesterol plasmático hasta una cifra objetivo o meta determinada monitoreada a lo largo del tiempo mediante suscesivas determinaciones de análisis sanguíneos. Simplemente deberían recibir la dosis adecuada del fármaco indicado de acuerdo a su contexto clínico.
Este nuevo abordaje divide a los pacientes en dos categorías de alto riesgo:
1. Aquellos pacientes con alto riesgo cardiovascular debido a sus antecedentes de Diabetes o eventos cardíacos previos que deberían recibir siempre estatinas a menos que existan contraindicaciones formales
2. Aquellos pacientes con valores de cLDL >190 mg/dl (también deberían recibir estatinas).
Anteriormente en estos grupos de personas se buscaba alcanzar una meta de cLDL de 70 mg/dl lo que ya no sería necesario.
Estas nuevas recomendaciones toman en cuenta el riesgo de eventos cardíacos tanto como de episodios carebrovasculares.
Los expertos que redactaron las guías afirman que fueron construidas de acuerdo a la mejor evidencia científica disponible. Grandes estudios clínicos randomizados han demostrado que las estatinas reducen el riesgo cardio/cerebro/vascular aunque -según el comité redactor- no existe ninguna evidencia acerca de que determinadas cifras "objetivo" de Colesterol impliquen alguna diferencia en los puntos finales duros.
¿Qué se proponen las nuevas guías?
Orientar a los clínicos en el abordaje de la colesterolemia para reducir el riesgo cardiovascular en adultos.
Aspectos destacados:
Identificar pacientes de riesgo más que objetivos o metas de cifras de LDL. Ya no se recomienda tratar a los pacientes para alcanzar determinadas cifras objetivo de cLDL. En su lugar, los clínicos deben determinar si el paciente está en alguno de las 4 grupos de alto riesgo para comenzar el tratamiento con estatinas:
Pacientes CON enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida: deben recibir tratamiento con estatinas de alta intensidad si su edad es <75 a="" de="" intensidad="" moderada="" o="" os="" si="" tienen="">75 años. 75>
Pacientes con un cLDL ≥190 mg/dL deben recibir un tratamiento con estatinas de alta intensidad.
Pacientes diabéticos con edad entre 40-75 años con un cLDL entre 70-189 mg/dL y SIN enfermedad cardiovascular establecida deben recibir un tratamiento con estatinas de intensidad moderada (y, posiblemente de alta intensidad si el riesgo cardiovascular a 10 años es ≥7,5%).
Pacientes SIN una enfermedad cardiovascular establecida ni diabéticos con unos niveles de cLDL entre 70-189 mg/dL y un riesgo cardiovascular estimado a 10 años ≥7,5% deben recibir un tratamiento con estatinas de intensidad moderado o intensiva.
* En los dos primeros grupos se indica tratamiento con estatinas de alta intensidad - lo que reduce el colesterol LDL en un 50 % -.
*Calculador de riesgo CVde acuerdo a la guía (sustituye al score de Framingham).
¿Cómo categorizar la "intensidad" del tratamiento con estatinas?
Alta intensidad: emplea atorvastatina (40-80 mg) o rosuvastatina (20-40 mg).
Intensidad moderada: incluye atorvastatina (10-20 mg) rosuvastatina (5-10 mg) simvastatina (20-40 mg) pravastatina (40-80 mg) y otros.
Salvo pocas excepciones, se desaconseja utilizar otros hipolipemiantes distintos a las estatinas.
¿Cómo determinar el riesgo CV?
El riesgo cardiovascular a 10 años (episodios coronarios y los ACV) se determina mediante las calculadoras disponibles en las webs de la ACC y la AHA.
Se recomienda la modificación de los estilos de vida en todos los pacientes, independientemente del tratamiento hipocolesterolemiante que tengan pautado.
¿Para qué realizar determinaciones del Colesterol en plasma?
La determinación de niveles de lípidos durante el tratamiento farmacológico tendrá como objetivo evaluar la adherencia, no comprobar si se consiguen o no dichos objetivos.
Comentarios: esta guía se ha diseñado explícitamente para reeemplazar la guía ATPIII del National Heart, Lung, and Blood Institutes de 2004. El mayor cambio es que ahora se incita a los clínicos a comenzar un tratamiento de alta o moderada intensidad en los pacientes de acuerdo a las 4 categorías mencionadas, sin tener que alcanzar unos objetivos específicos de cLDL.
FUENTES: Nov. 8, 2013, press conference with Donna Ryan, M.D., professor emeritus, Pennington Biomedical Research Center at Louisiana State University, Baton Rouge; Neil Stone, M.D., professor, medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Neil Stone, M.D., chairman, expert panel, and professor, medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Donald Lloyd-Jones, M.D., Sc.M., senior associate dean, chairman and professor, preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine; Robert Eckel, M.D., professor, medicine, University of Colorado Anschutz Medical Campus, Aurora; Hector Medina, M.D., cardiologist, Scott & White Healthcare, Round Rock, Texas.
Introducción:
Las dos organizaciones más importantes que se ocupan de la salud cardiovascular de los EE.UU. (AHA/ACC) han publicado las nuevas guías de manejo del riesgo cardiovascular con significativas modificaciones respecto de las anteriores.
La principal novedad consiste en que los pacientes bajo tratamiento con estatinas ya no necesitan descender sus valores de Colesterol plasmático hasta una cifra objetivo o meta determinada monitoreada a lo largo del tiempo mediante suscesivas determinaciones de análisis sanguíneos. Simplemente deberían recibir la dosis adecuada del fármaco indicado de acuerdo a su contexto clínico.
Este nuevo abordaje divide a los pacientes en dos categorías de alto riesgo:
1. Aquellos pacientes con alto riesgo cardiovascular debido a sus antecedentes de Diabetes o eventos cardíacos previos que deberían recibir siempre estatinas a menos que existan contraindicaciones formales
2. Aquellos pacientes con valores de cLDL >190 mg/dl (también deberían recibir estatinas).
Anteriormente en estos grupos de personas se buscaba alcanzar una meta de cLDL de 70 mg/dl lo que ya no sería necesario.
Estas nuevas recomendaciones toman en cuenta el riesgo de eventos cardíacos tanto como de episodios carebrovasculares.
Los expertos que redactaron las guías afirman que fueron construidas de acuerdo a la mejor evidencia científica disponible. Grandes estudios clínicos randomizados han demostrado que las estatinas reducen el riesgo cardio/cerebro/vascular aunque -según el comité redactor- no existe ninguna evidencia acerca de que determinadas cifras "objetivo" de Colesterol impliquen alguna diferencia en los puntos finales duros.
¿Qué se proponen las nuevas guías?
Orientar a los clínicos en el abordaje de la colesterolemia para reducir el riesgo cardiovascular en adultos.
Aspectos destacados:
Identificar pacientes de riesgo más que objetivos o metas de cifras de LDL. Ya no se recomienda tratar a los pacientes para alcanzar determinadas cifras objetivo de cLDL. En su lugar, los clínicos deben determinar si el paciente está en alguno de las 4 grupos de alto riesgo para comenzar el tratamiento con estatinas:
Pacientes CON enfermedad cardiovascular aterosclerótica establecida: deben recibir tratamiento con estatinas de alta intensidad si su edad es <75 a="" de="" intensidad="" moderada="" o="" os="" si="" tienen="">75 años. 75>
Pacientes con un cLDL ≥190 mg/dL deben recibir un tratamiento con estatinas de alta intensidad.
Pacientes diabéticos con edad entre 40-75 años con un cLDL entre 70-189 mg/dL y SIN enfermedad cardiovascular establecida deben recibir un tratamiento con estatinas de intensidad moderada (y, posiblemente de alta intensidad si el riesgo cardiovascular a 10 años es ≥7,5%).
Pacientes SIN una enfermedad cardiovascular establecida ni diabéticos con unos niveles de cLDL entre 70-189 mg/dL y un riesgo cardiovascular estimado a 10 años ≥7,5% deben recibir un tratamiento con estatinas de intensidad moderado o intensiva.
* En los dos primeros grupos se indica tratamiento con estatinas de alta intensidad - lo que reduce el colesterol LDL en un 50 % -.
*Calculador de riesgo CVde acuerdo a la guía (sustituye al score de Framingham).
¿Cómo categorizar la "intensidad" del tratamiento con estatinas?
Alta intensidad: emplea atorvastatina (40-80 mg) o rosuvastatina (20-40 mg).
Intensidad moderada: incluye atorvastatina (10-20 mg) rosuvastatina (5-10 mg) simvastatina (20-40 mg) pravastatina (40-80 mg) y otros.
Salvo pocas excepciones, se desaconseja utilizar otros hipolipemiantes distintos a las estatinas.
¿Cómo determinar el riesgo CV?
El riesgo cardiovascular a 10 años (episodios coronarios y los ACV) se determina mediante las calculadoras disponibles en las webs de la ACC y la AHA.
Se recomienda la modificación de los estilos de vida en todos los pacientes, independientemente del tratamiento hipocolesterolemiante que tengan pautado.
¿Para qué realizar determinaciones del Colesterol en plasma?
La determinación de niveles de lípidos durante el tratamiento farmacológico tendrá como objetivo evaluar la adherencia, no comprobar si se consiguen o no dichos objetivos.
Comentarios: esta guía se ha diseñado explícitamente para reeemplazar la guía ATPIII del National Heart, Lung, and Blood Institutes de 2004. El mayor cambio es que ahora se incita a los clínicos a comenzar un tratamiento de alta o moderada intensidad en los pacientes de acuerdo a las 4 categorías mencionadas, sin tener que alcanzar unos objetivos específicos de cLDL.
FUENTES: Nov. 8, 2013, press conference with Donna Ryan, M.D., professor emeritus, Pennington Biomedical Research Center at Louisiana State University, Baton Rouge; Neil Stone, M.D., professor, medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Neil Stone, M.D., chairman, expert panel, and professor, medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Donald Lloyd-Jones, M.D., Sc.M., senior associate dean, chairman and professor, preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine; Robert Eckel, M.D., professor, medicine, University of Colorado Anschutz Medical Campus, Aurora; Hector Medina, M.D., cardiologist, Scott & White Healthcare, Round Rock, Texas.
Riesgo de bebes expuestos al tabaquismo
Los bebés cuyas madres fumaron en el embarazo están en mayor riesgo de hospitalización y muerte debido a infecciones tanto respiratorias como no respiratorias, señala un estudio reciente.
Los investigadores analizaron los expedientes hospitalarios y los certificados de defunción de 50,000 bebés nacidos en el estado de Washington entre 1987 y 2004. Los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo tenían un 50 por ciento más de probabilidades de ser hospitalizados o de morir de una amplia variedad de enfermedades infecciosas, en comparación con los bebés cuyas madres no fumaron.
Fumar durante el embarazo podría debilitar el sistema inmunitario del bebé y ponerlo en un mayor riesgo de una amplia variedad de infecciones, según los autores del estudio, que será presentado el domingo en una reunión de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) en Orlando, Florida. Los hallazgos también fueron publicados este año en la revista Pediatric Infectious Diseases. "Hace mucho que sabemos que los bebés nacidos de madres que fuman en el embarazo están en un alto riesgo de problemas médicos graves relacionados con un peso bajo al nacer, el parto prematuro y un mal desarrollo de los pulmones", señaló en un comunicado de prensa de la AAP la autor principal del estudio, la Dra. Abigail Halperin.
"Aunque las infecciones respiratorias se han reconocido como una causa común de estas enfermedades que a veces amenazan la vida, este estudio muestra que los bebés expuestos al humo en el útero también tienen un mayor riesgo de hospitalización y muerte por una variedad mucho más amplia de infecciones, tanto respiratorias como no respiratorias, de lo que sabíamos antes", anotó.
Los investigadores también hallaron que cuando las fumadoras redujeron la cantidad de cigarrillos que fumaban o dejaron de fumar durante el embarazo, los bebés tenían un riesgo más bajo de infección.
"Asesorar a las mujeres embarazadas para que reduzcan su tabaquismo, si no pueden abandonarlo del todo, podría ayudar a reducir las hospitalizaciones o muertes de bebés", aseguró Halperin.
Aunque el estudio halló una asociación entre el tabaquismo materno durante el embarazo y el riesgo de hospitalización y muerte por infecciones de los bebés, no estableció causalidad.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: American Academy of Pediatrics, news release, Oct. 21, 2013
HealthDay
(c) Derechos de autor 2013, HealthDay
Los investigadores analizaron los expedientes hospitalarios y los certificados de defunción de 50,000 bebés nacidos en el estado de Washington entre 1987 y 2004. Los bebés cuyas madres fumaron durante el embarazo tenían un 50 por ciento más de probabilidades de ser hospitalizados o de morir de una amplia variedad de enfermedades infecciosas, en comparación con los bebés cuyas madres no fumaron.
Fumar durante el embarazo podría debilitar el sistema inmunitario del bebé y ponerlo en un mayor riesgo de una amplia variedad de infecciones, según los autores del estudio, que será presentado el domingo en una reunión de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) en Orlando, Florida. Los hallazgos también fueron publicados este año en la revista Pediatric Infectious Diseases. "Hace mucho que sabemos que los bebés nacidos de madres que fuman en el embarazo están en un alto riesgo de problemas médicos graves relacionados con un peso bajo al nacer, el parto prematuro y un mal desarrollo de los pulmones", señaló en un comunicado de prensa de la AAP la autor principal del estudio, la Dra. Abigail Halperin.
"Aunque las infecciones respiratorias se han reconocido como una causa común de estas enfermedades que a veces amenazan la vida, este estudio muestra que los bebés expuestos al humo en el útero también tienen un mayor riesgo de hospitalización y muerte por una variedad mucho más amplia de infecciones, tanto respiratorias como no respiratorias, de lo que sabíamos antes", anotó.
Los investigadores también hallaron que cuando las fumadoras redujeron la cantidad de cigarrillos que fumaban o dejaron de fumar durante el embarazo, los bebés tenían un riesgo más bajo de infección.
"Asesorar a las mujeres embarazadas para que reduzcan su tabaquismo, si no pueden abandonarlo del todo, podría ayudar a reducir las hospitalizaciones o muertes de bebés", aseguró Halperin.
Aunque el estudio halló una asociación entre el tabaquismo materno durante el embarazo y el riesgo de hospitalización y muerte por infecciones de los bebés, no estableció causalidad.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: American Academy of Pediatrics, news release, Oct. 21, 2013
HealthDay
(c) Derechos de autor 2013, HealthDay
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